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Mostrando entradas de mayo, 2018

Olor a huevo frito

Una sartén, una sartén con olor a caucho quemado. Cae en su interior un ingrediente grasoso que se desliza con suavidad por todo el sárten y, que a su vez, desprende de sí mismo pequeñas burbujas amarillas que poco a poco se van desvaneciendo. Con ayuda de unos brazos blancos y largos, se quiebra un cascarón. Cae un huevo, luego otro encima. Al incio un poco transparentes a excepción de la yema color naranja; después, toma su clara un color blanco y se ha formado sus bordes imperfectos, pero aún blandos. El teléfono emite el sonido de una mujer de habla francesa. ¡Qué importuna es!

Negatividades

No era ni un profesor, ni un rector, sino un estudiante. No era ni hace un año, ni hace varios años, sino hace muchos años. No era ni la escuela, ni el colegio, sino en una universidad. No era ni México, ni Canadá, sino Estados Unidos. No fue apuñalado, ni fue quemado, sino fusilado. No era ni cuatro, ni tres años, sino cinco años más tarde. No era ni dolor, ni pena, sino arrepentimiento. No era ni una escultura, ni una pintura, sino una estatua. No era ni la entrada de atrás, ni la entrada lateral, sino la principal de la universidad. No era ni a veces, ni de vez en cuando, sino cada vez que aparecían estudiantes que luchaba por los derechos de los negros, no eran ni despacio, ni fluido, sino rápido pasados por las armas para que, no las viejas generaciones, ni las recientes generaciones, sino las futuras generaciones pudieran desempeñarse como escultores.

Alegoría

Un estudiante que luchaba por los derechos de los negros, estudió hace muchos años en una universidad de Estados Unidos. Fue fusilado. Cinco años más tarde , sus compañeros de clase arrepentidos levantaron una gran estatua en la entrada principal de la universidad. Así, cada vez que aparecían estudiantes que luchaban por los derechos de los negros, eran rapidamente pasados por las armas para que las futuras generaciones de personas comunes pudieran desempeñarse como escultores.

¿Cómo reaccionaría si se entera que su vida es una farsa?

Mi vida ha sido una farsa. Diez años en el periodismo me lo han demostrado. Me empecé a preparar en este campo con tan solo 17 años en una prestigiosa universidad de Sao Paulo, gracias a una beca obtenida por mis excelentes calificaciones en el colegio. Pero como les decía, mi vida ha sido una farsa. ¡no! Mejor... ¡mi vida es una farsa! Y después de haberlo reflexionado, decidí con 31 años, retirarme del periodismo. El puesto en este trabajo,pienso, lo merecía porque soy una persona dedicada, pero las cadenas televisivas hacen que constantemente estés mintiendo sobre la información, acomodándola a sus propios intereses. Nunca dice lo que quieres decir, solo sigues líneas y líneas de palabras en el telepronter. Pero esto no es lo más terrible, lo terrible realmente es que después de que la cámara enfoca en ti, en tu rostro, tus sentimientos de dolor, de desespero, traición, cansanción; que...