Ir al contenido principal

Terminar una relación difícil

Escuchaba el ardor de mi corazón. Corazón que ya no volvería a palpitar por amor. Me dejaba. Y me importaba. Flotando estaban los recuerdos en él. Amargos. Amargos por la gravedad, la maldad, la necedad. Estallaban uno, dos, tres, luego cuatro. Cabeza, pecho, ojo, lagrima. Más bajo... bajo... alto, ¡más alto! Su voz, resbalaba por mis oídos como si de un tobogán de cera se tratase. Tobogán estrecho. Estrecho, el espacio que nos separaba. Imposible entender: me dejaba y no le importaba. ¡rápido! Un puño, una uña. ¡Más rápido! Un puñetazo, un arañazo. Limpiar lagrimas, bajar brazos, girar espalda, caminar muy lejos. Muy lejos, escuchaba el dolor de su corazón

Comentarios