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Saber leer y escribir da poder


En mis entradas  anteriores  me he centrado únicamente en la adecuación de la forma de hablar al contexto,  pero en esta nueva entrada presentaré a estudiantes universitarios o de colegios y a maestros titulados o en formación la importancia de la lectura y escritura en el ámbito educativo y, también, lo que se pone en juego cuando escribimos. Es decir que saber escribir también implica reconocer el público a quien me dirijo y la intención  con que lo hago, al igual que cuando transmitimos un mensaje oralmente. Sin más preámbulo lo que sigue a continuación es lo prometido. 

Saber leer y escribir da poder
En la actualidad y con los grandes avances de la tecnología, la lectura y la escritura en el ámbito educativo han sido sustituidas por lo digital. Se ha dejado de leer como se realizaba en épocas anteriores. Pero, y, ¿qué ha sucedido con la escritura? Es notorio como cada día nos preocupamos menos por transmitir nuestros pensamientos por medio de un texto escrito y, nos limitamos a creer en la importancia de estas dos armas, pensando que son herramientas con poca significancia para nuestro proceso educativo, cuando la realidad es que la lectura y la escritura fomentan el pensamiento crítico en los estudiantes. Dicho esto, el presente texto tiene como propósito mostrar a los lectores la importancia de la lectura y escritura en los ámbitos educativos como fomento de la construcción del pensamiento crítico, teniendo como base el texto Estrategias de lectura y escritura de textos por María C. Martinez.
En palabras de Martínez (2002) “el enunciado es la instancia del discurso, el escenario interpretativo de lo real, la metáfora de la realidad donde ocurre la transformación de la experiencia de la realidad en sentido” y mediante el cual se expresan intereses, deseos, necesidades y saberes. En esta instancia, la escritura es fundamental para la construcción de enunciados en el sentido de que por medio de ello construimos una imagen de sí mismos y de los otros con el fin de atribuir a la construcción de nuevas opiniones o cambiar las ideologías de los receptores. Esto implica aprender a leer, escribir e incluso a hablar y más aún si nos referimos al ámbito educativo, puesto que las demandas cognitivas son más altas. Adicionalmente, trabajar el nivel enunciativo del texto incluye preparar a los estudiantes para comprender y dar críticas constructivas de lo que otro escribe o dice, de esta misma manera, escribir y hablar para que otro me comprenda, ya que si no logramos reconocer la forma en la debemos escribir un texto o expresarnos adecuadamente en relación al contexto o situación no podríamos exponer una idea de manera acertada ante los demás o, por el contrario, tampoco entenderíamos la idea que otro nos quiere comunicar. 
En lo referente a la lectura, esta funciona como mecanismo para dar juicios de valor, ya que todo acto comunicativo tiene una intención que está dada ya sea de forma explícita o implícita, pues somos más o menos conscientes de cómo usamos el lenguaje teniendo en cuenta cómo es mejor o más apropiado usarlo. Asimismo, la necesidad de reconocer la importancia de la lectura en el ámbito educativo, se reduce a saber buscar e implementar recursos que lo propicien. Por lo menos, si como docentes buscamos que nuestros alumnos aprendan a saber leer, implica reconocer y escoger textos pertinentes para la diversidad del grupo y, que inviten a cuestionarse a sí mismo y a cuestionar a los demás, es decir, que no “traguen entero” todo lo que lee, sino que logren crear argumentos válidos que luego puedan sustentar oralmente. 

En suma, el comprender la importancia de enseñar la lectura y escritura en las aulas, nos ayuda en gran medida como profesores, a promover en los estudiantes el pensamiento crítico frente a lo que ven o escuchan en su  alrededor e incluso el poder dar su voz en problemáticas sociales. De este modo, para lograr dicha comprensión, es necesario primero que como profesores reflexionemos sobre nuestra práctica docente y podamos reformularla en algunas ocasiones cuando las circunstancias lo ameriten, con el fin de enriquecer el proceso de aprendizaje de nuestros alumnos; segundo, que como alumnos, logremos identificar la necesidad de aprender la lectura y escritura, ya sea para utilizarla en el ámbito educativo o para la vida misma.
Referencias
  •            Martínez, M. C. ( 2002). Estrategias de lectura y escritura de textos. Perspectivas teóricas y talleres. Cali Colombia: Universidad del Valle. ESCUELA DE CIENCIAS DEL LENGUAJE. pág. 22.



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