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Exprésate bien: no construyas una mala imagen

Hace dos semestres atrás, mientras estaba en clase de lingüística, entró un grupo de jóvenes vestidos de Aux. De Vuelo a invitar a las personas a donar sangre. Uno de los jóvenes, tenía que argumentar el por qué era importante donar sangre. Este, cuando empezó a hablar no capaz de quitarse las gafas oscuras que tenía puestas, ni de hablar en el tono adecuado (hablaba muy bajo), entonces yo decidí pedirle el favor de que se las quitara las gafas. Después de esto, se le notaba mucho la inseguridad al hablar e incluso no lograba transmitir con certeza el propósito por el cual estaba ahí parado frente a nosotros. Por ende, tuvo que salirse del salón a causa de las críticas que le hizo mi profesora, Miriam quien sabe de oralidad y les dictaba clase de comunicación oral y escrita. Por esto, es importante reconocer que el expresarse bien es la clave del éxito personal. 
Al hablar se construye una representación de sí mismo, pues constantemente al comunicarnos estamos creando estrategias que sirvan de ayuda para tener una comunicación eficiente, pero todo esto con un propósito, el de mostrarnos ante los demás de la mejor manera para obtener más posibilidades de éxito. Por ejemplo: en conversaciones en la red social whatsapp se usan  expresiones como “x” en vez de “por” y “bb” en vez de “bebé”, esto al momento de ser interpretado, nos puede dar a entender dos cosas respectivamente: en la primera, “x” puede representar una incógnita si habla del lenguaje matemático y, en la segunda, nos da a entender que quien emite el mensaje (locutor) no sabe escribir correctamente o no le da suficiente importancia. En ambos casos, la identidad del locutor es expuesta en su forma de comunicarse  y puede provocar estigmas sobre su imagen.
Por otro lado, una buena comunicación es esencial para ser personas competentes, porque permite tener la capacidad de saber adecuar la forma de hablar dependiendo de las circunstancias. Es por esto que, “La competencia comunicativa se relaciona con el hecho de cuando si y cuando no hablar, y también sobre qué hacer, con quien, donde, y en qué forma” (Hymes, 1966) es decir, si se está en una contexto laboral, el trabajador al hablar con su jefe debe de evitar usar palabras inadecuadas para esa situación como por ejemplo: “parcero”, pues en el momento en que el jefe codifique su mensaje lo considerará como una persona irrespetuosa, ya que existe un nivel de jerarquía diferente entre ambos.
Sin embargo, se sabe que, para algunas personas, usar inadecuadamente una lengua no afecta al progreso del individuo como lo expone Rincón (2012) en su texto Un recorrido por el parlache como nueva forma de expresión verbal, donde da cuenta cómo un lenguaje popular identifica a jóvenes de las comunas de la ciudad de Medellín. En lo cual, la autora plantea que: “Aunque se reprenda y se comente la pobreza que existe en el lenguaje que caracteriza a determinados grupos, no quiere decir que esto sea obstáculo para el progreso del individuo”.  Pero, como no considerar que un lenguaje con caracterización “empobrecida” no influye en el progreso del individuo, si por su forma de expresarse, ya han construido una imagen de sí mismos que los identifica como personas incompetentes, que no dan con las capacidades necesarias y pertinentes para adecuar su habla y actuar ante diferentes situaciones que nos impone nuestro diario vivir.

Por lo tanto, ante diversas circunstancias, al hablar constantemente se está construyendo una imagen de sí mismo y, al momento de no saberla adecuar a dichas circunstancias, se crean  inconvenientes con la interpretación de un mensaje o estigmas sobre la identidad del hablante. Por esto, es vital reconocer a quien se le habla y en qué contexto se está haciendo, para así lograr crear una comunicación más efectiva. Esto servirá de ayuda para ser competente en diferentes ámbitos como en el trabajo, en una institución educativa o en el hogar. Es importante recalcar que no se prende estigmatizar las formas alternas que utilizan algunas personas para comunicarse, pero sí que se tenga en cuenta la pertinencia al momento de hablar. Es por esto que, el expresarse bien es la clave del éxito personal.

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Referencias
  • Hymes, D (1966). Acerca de la competencia comunicativaDepartamento de Lingüística Universidad Nacional de Colombia, 22.
  • Rincón, D (2012). Un recorrido por el parlache, como nueva forma de expresión verbal. Revista Comunicación, 75-89

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